Una fría noche de invierno un grupo de jóvenes de Villarreal, Castellón y Tarragona se trasladó a Valencia con el propósito de compartir tiempo, cariño, alimentos y ropa con personas que viven en las calles.
Así fue como varios amigos dedicaron la tarde para preparar distintas clases de sándwiches, calentar leche que dieron con café o chocolate, bollería, golosinas, ordenar ropa de abrigo, entre otras cosas con las que cargaron sus coches.
Pertenecen a la Asociación Món de somnis (Mundo de sueños), entusiastas profesionales del área de la educación y animación que apuestan por las sonrisas, por la alegría para todos los niños, sin distinción, pero con especial énfasis en aquellos que ven truncadas sus experiencias infantiles por el abandono, la pobreza y otros conflictos que les dejan en situación de extrema vulnerabilidad.
Vinieron a Valencia; Silvia, Lledó, Miguel Angel, Jorge, Agustín, Laura, María, Edu, Xavi, Patri y Richard. La repartición se inició en la primera parada, el pasaje Beato Gaspar Bono, donde les esperábamos. Esta vez un día entresemana de enero y para grata sorpresa de quienes están habituados a vernos el domingo. Luego, se realizaron las rutas que contemplan diversas calles y puntos en que se encuentran nuestros amigos sin techo.
Los más viejos nos vimos reflejados en el impulso joven de trabajar por un mundo diferente, donde se concreten los sueños, tal como lo manifiestan en su web: www.mondesomnis.org
“El hombre es un Dios cuando sueña y un mendigo cuando piensa” resaltó el poeta alemán Johann Christian Friedrich Hölderlin, y conviene soñar con un mundo distinto y plasmar esos sueños para cambiar historias, historias personales, cotidianas, que harán más amable nuestro entorno.
Y ¿qué son los proyectos sino sueños llevados al papel?…