Nuestras bolsas con alimentos son fruto de numerosas manos dispuestas a colaborar en distintos puntos de la cadena solidaria.
En la semana, empresas que nos donan, Banco de Alimentos y las compras se conjugan para tener los artículos necesarios. Nuestras compañeras del ropero seleccionan los pedidos para entregarlos en ruta.
Recibimos encantados en nuestra sede a jóvenes scouts de Alzira y otros puntos de la Comunidad, estudiantes nacionales y erasmus, equipos de desarrollo personal como Rebelión con la tribu Ubuntu en jornadas de armonía, colaboración y unidad en el propósito, como definió Belkys Olmos, coordinadora de la labor que se realizó ayer. “Todo un ambientazo”. Diferentes edades, distintas procedencias, culturas diversas no constituyen barreras para un trabajo de la sociedad civil al servicio de la comunidad.
¡Gracias, muchas gracias a tod@s quienes viven el espíritu de Amigos de la Calle!
Compartimos imágenes de las dos últimas jornadas de domingo.