Un detallito siempre viene bien y si es acompañado con una caja de bombones mucho mejor. Así fue el extra especial que entregamos a las mujeres que atendimos en las rutas que realizamos ayer 8 de marzo, por distintas calles y avenidas de Valencia.

En la mañana el equipo que coordinó Christine contó con la colaboración de tres familias del colegio Montessori, una de ellas se sumó también en la tarde a una ruta.

En los recorridos encontramos algunos de nuestros amigos con frío por lo que tuvimos que volver a la sede a buscar mantas y ropa para una mujer que estaba empapada.

Decir que Amigos de la calle tiene un potente voluntariado femenino que con su solidaridad contribuye a mejorar la vida de las personas sin hogar y familias en situación precaria y por extensión de nuestra sociedad. Conocemos el amor y la implicancia que imprimen en cada una de las labores que desarrollamos y este mensaje de cara a esta ventana virtual es el reconocimiento por estar en la tarea y porque forman parte del cambio. Agradecemos y recordamos a esas mujeres que han estado antes, por motivar y visibilizar a las que están hoy.