Una vez más se cumplió la frase popular “la unión hace la fuerza”, porque la suma de voluntades y donaciones permitió realizar el 13 de diciembre una fiesta de Navidad para las personas de la calle con abundancia de emociones y atención, cariño, comida y regalos.

Como otros años se volcaron muchas personas que deseaban ser partícipe del encuentro en el Colegio Jesús María que permite la unión de dos poderosas vertientes que nacen del corazón del ser humano; el poder dar y la capacidad de recibir.

Los concesionarios del comedor del Colegio SERUNION  prepararon unas exquisitas paellas, con el sabor de la entrega cariñosa del personal que trabaja en su día de descanso.

El Colegio Jesús María, comunidad que vive muy de cerca nuestra labor, nos acogió un año más en sus instalaciones.

La fiesta contó con el apoyo del Bufete Abogado Amigo, cuyo fundador y Director Jesús López Pelaz participó activamente compartiendo mesa y conversación, además de financiar las tablas con queso, fiambres, jamón, aceitunas, patatas, frutos secos, vajilla y ornamentación de las mesas.  El supermercado CONSUM colaboró con zumos, alimentos y artículos de limpieza, en tanto que la Compañía Levantina de bebidas gaseosas entregó refrescos que para muchos son el acompañamiento indiscutible de las fiestas.

Socios, voluntarios, amigos, estudiantes, participantes de scouts, personas anónimas que donaron artículos nuevos como regalos. Además de ropa de temporada fue entregada a las personas que lo requirieron.

Hubo un compartir de gratos momentos de música con el canto de Lucy Guajardo, Anita Luisa que interpretó a un ranchero mexicano, el coro Amigos de la Calle dirigido por Ferran Castelló Sirvent y el grupo de Jazz “Tirando p’al Combo”.

Nuestra compañera Lola Pérez declamó una poesía de su creación. También hubo espontáneos invitados que contaron su historia y cantaron.

Distinguimos con la zapatilla 100% solidaria a dos familias, como símbolo de entrega generosa y constante.  Una de ellas es la familia de María Dolores Albalat Soriano, nuestra querida Lolín, siempre en primera línea para ayudar.  La familia García Albalat nos presta el piso de nuestra sede, ubicada en la calle Amadís de Gaula.

Destacamos también a Iván Milla y en su persona a toda su familia al prestarnos el piso ubicado en Alfalfar, que nos permite ayudar a tres personas de la calle.

Estuvimos alegres, agradecidos, con la certeza que la suma de las partes hace un gran TODO, y que la unión hace la fuerza y fortalece la voluntad para lograr grandes tareas.

Somos una agrupación de la sociedad civil y nuestras fortaleza son los amigos y los amigos de los amigos…, gracias a estas redes salimos a la calle todos los domingos desde el año 2007.