Con mucha calidez nos recibieron en las instalaciones de la Asociación Valenciana de Ayuda a la Parálisis Cerebral, AVAPACE,ubicada en calle José María Orense nº6, 46022, (www.avapace.org), donde compartimos la preparación de la comida de un domingo.

La jornada comenzó alrededor de las 10.30 de la mañana y contamos con la ayuda de algunos miembros de la institución como Mayca, quien se siente muy comprometida con la labor de Amigos de la Calle, por lo que envió cartas a los padres y apoderados para reunir ropa y zapatos. Manuel y Fernando también fueron muy activos y estuvieron en todo el proceso, los monitores María y Borja, y Coni Peris, Directora del Centro, entre otras personas que se fueron turnando para colaborar.

Como otras veces pelamos y picamos patatas, calabacines, cebollas, zanahorias, coliflor y cuanta verdura pudimos para dar ese sabor casero que tiene la sopa de Amigos de la Calle. También troceamos pollos que se usan para el caldo y la carne para bocadillos, pasta y legumbres. En una olla maravillosa pudimos preparar de una vez 150 litros de sopa, toda una hazaña para nosotros que vamos preparando en ollas caseras en nuestras propias casas.

Paralelamente se iban preparando los bocadillos de pollo, de atún, de jamón de pavo y vegetarianos. Más de 300. Otro grupo se preocupaba de la bollería, contar los vasos, cucharas, el café con leche y toda la logística que significa servir comida en la calle.

Como la ocasión merecía celebrarse comimos todos juntos paella y Manuel nos aleccionó de lo importante que era cumplir el horario de comida, porque él no pasaba de las 14 horas, así que apuró a los compañeros de cocina que estaban a toda pastilla con la sopa, la preparación de los rellenos para los bocadillos, etc.

Terminamos como a las 18 horas, dejando todo limpio y ordenado, para irnos a nuestra sede de calle Ramón Perellós 41 bajo, Patraix, y entregar los alimentos a los encargados de las cuatro rutas y la parada central del pasaje Beato Gaspar Bono.

L@s chic@s de AVAPACE se despidieron de nosotros, pero queda pendiente el salir a repartir alimentos, para conocer el proceso completo. Ya el año pasado otorgaron un momento de felicidad a las personas que viven en la calle entregándoles bolsitas con galletas, cocas y otros dulces con un mensaje cariñoso acompañados con un vaso de chocolate con leche caliente que les abrigó el cuerpo y el corazón.