Sacar personas de la calle significa nuestros mejores logros, avances como del joyero artesano que va puliendo la piedra preciosa, porque para nosotros son joyas que van haciendo un tesoro que queda en corazón de cada uno con la satisfacción de una misión cumplida.
Así nos parece el que un grupo de cuatro personas, después de mucho padecer, haya podido dejar de vivir en la calle al conseguir en alquiler una casita que van arreglando paulatinamente. Se suman a un matrimonio que hace más de dos años viven en un pequeño y cómodo piso, al abandonar un frío pasaje cercano a las torres de Quart.
Harry se fue a la ciudad de Alcoy para un mejor pasar, gracias a la conversación que sostuvo una de nuestras socias con una señora que pudo apoyarle en esa decisión.
Ana, Constantin y la pequeña Tamara viven contentos tras dejar una fábrica abandonada en condiciones paupérrimas, con ratas y basuras, luego de que acondicionáramos una casita con ellos mismos.
Pedro, en tanto, se ha ido a un pueblo y lentamente va ganando en autoestima al ver que ha dejado de ser invisible y le saludan por su nombre. Se preocupa ahora por su salud e higiene y poco a poco ha ido dejando el alcohol en un entorno de naturaleza que le estimula para que vuelvan sus ingeniosas ideas de antiguo ingeniero.
Luis con dinerito de una pensión logró comprar un piso y ahora revierte la situación de otros que viven en la calle apoyándoles con el lavado de su ropa y la preparación de algunas comidas.
Y así, hay más historias que se van tejiendo en el transcurso de los días, los meses y los años…y engrandecen el corazón de quienes participan en ella al propiciar un trato humano de empatía.
Y ese camino se hace día a día en el andar y así lo describe la magistral poesía de Antonio Machado que ha hecho eco en el mundo:
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.
(XXIX Proverbios y Cantares,
Obras, p. 203)